dissabte, 28 de novembre de 2009

¿Sabes que se siente cuando no puedes sentir nada más que odio? ¿Sabes que se siente cuando la persona a la que crees que amas dice que no siente nada, cuando dice que hay otra persona? ¿Sabes lo que es que de la noche a la mañana tu vida de una vuelta de 360 grados? Pues me jode. Y ni si quiera es un tema que venga conmigo, pero me jode que las victimas en todas las histórias continuen siendo las mismas personas, que las víctimas sean realmente las personas que más culpa tienen.

Me hace gracia, pero cada vez que planteo entrar alguien en mi vida, pasan cosas a mi alrededor que me hacen ver que el mundo cada dia da mas asco, que el mundo no tiene lugar para el amor. Me hace gracia que las cosas sean tan pasajeras, me hace gracia, pero no rio ni un poco, porque en el fondo me da pena.

Me hace gracia que el dia que las playas cambian, los mares vuelvan. Me dan asco las putas casualidades. Me da asco que por una vez que el sueño es bonito lo destruya la realidad como diciendo " ahora te jodes, te persigo". Me hace gracia que no tenga otra respuesta que "Me da igual, me gusta". Me hace gracia, me hace gracia, me hace gracia..
Soy una loca, pero aún creo en el amor.

4 comentaris:

  1. ¿De veras crees o solo crees que crees?¿Y es más que es el Amor? Es como las condenadas religiones,si quieres creer no debes creer!
    Es todo mucho más intrínseco de lo que se ve.

    Y la respuesta es Sí.

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  2. el mundo da asco y siempre dará el mismo puto asco,pero si no fuese asi no existiriamos quienes follamos con una buena emoción,que graciosa suele ser la pena que fornica con nuestra alegría,nuestra puta alegría que fornica con las penas ajenas

    saludos pequeña!

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  3. Creer en cosas dignas de la conciencia más perturbada, ajena a la realidad, por un contradictorio intento de mantener la cordura es algo tan inherente al ser humano, como el mismo hecho de respirar - siendo ambas irónicamente a veces necesarias para mantener la vida.

    De todas formas el punto interesante da vueltas en círculo sobre el desasosiego que a veces sentimos, entrando por una ventana fría a la noche, dando vueltas entre las sábanas, y pensando e imaginando cómo nos gustaría encontrar eso tan deseado, la intensidad de las vivas imágenes que casi arden dentro de nuestra cebeza y queremos tatuarlas en la retina, proyectarlas, y que sean realidad. Pero, llegados a este punto, creer en el amor, está bien, pero nunca hemos pensado si éste cree en nosotros. Si nosotros sentimos amor por alguien, o si es el amor que escondido en los portales mientras llueve mira de refilón con una especie de mal de ojo y esas dos personas ya se atraen fatal e irremediablemente. Sobre cuánto o cuán poco poder tenemos sobre el amor, es la cuestión que define absolutamente el grado catastrófico en el fin de las relaciones afectivoamorosas. Intentar poseer/permanecer eternamente al lado de/compartir absolutamente todo con una persona igual que nosotros, es algo realmente absurdo y un despropósito en sí por cuestiones sociológicas que poco tienen que ver ahora, pero, lo interesante - y con esto acabo que me extiendo mucho - no es encontrarnos amor cuál moneda perdida, extraviada, quizá olvidada (y adrede!) enla calle, si no la construcción de algo en nuestro día a día que de fruto a algo que nosotros podamos bautizar el amor. Que creer en el amor no sea vivir a saltos entre páginas de nuestra novela favorita, no sea plasmar en la realidad el argumento de esa película tan cursi pero que tanto gusta; que sea crear algo, fruto de nuestra esencia eterna; que en lugar de manzanas, sea felicidad; que en lugar de árbol, sea la vida; y que en lugar de agua, sea amor. Porque al fin y al cabo, uno no puede perder ni destruir aquello que no se ha ganado o ha creado.

    - c'est finni (excuse-môi por extenderme tanto)

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