No nos damos cuenta del paso de los días hasta que empiezan a doler. No nos damos cuenta hasta que los dias los pasamos a llamar años, y vienen a nosotros como un vago recuerdo de una cosa que casi no va contigo, pero que a la vez está a flor de piel, como las gotas de agua en un día de lluvia.
El presente ahora ya es pasado, el futuro acaba de pasar hace un segundo y no sé en que punto de esta extraña dimension me encuentro. ¿Si agarro un reloj y lo hago retroceder seremos presente, pasado o futuro?
Los segundos pasan y se convierten en minutos. Segundos que por si mismos no tienen significado alguno, pero que cuando hay muchos segundos con un pensamiento forman un estado de animo. Como algo mágico e único.
Los segundos, los minutos, los dias, los años pasan. Y no decimos que ahora es mejor, ni que antes era mejor, simplemente era distinto. A veces echamos de menos algunos momentos, y otras veces simplemente maldecimos el momento en el que abrimos los ojos después de parpadear y vimos esa imagen que cambió nuestra vida.
Verás, no digo que ahora todo esto sea bueno, ni que sea malo. Ni siquiera digo que antes fuera bueno o malo. Simplemente ahora todo es distinto.
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les coses canvien, suposo qe és així
ResponEliminajo sóc incapaç de dir que ara és millor tot i que a simple vista ho sembli, em penso que he canviat massa i que amb mi ha canviat tot el que m'envolta, o al revés.