dilluns, 18 d’octubre de 2010


























Fotos desagradables que te rompen en mil pedazos. Palabras en vano que no sirven de nada. Un sentimiento entre asco e indiferencia. El amor. El odio. El hastío.
Miles de pensamientos se amontonan sobre tu cabeza para explotar a tus pies. Para pisarlos, para hundirlos en el barro. Para que se suiciden. La pereza de hacerle entender a alguien porqué ves el mundo de una manera y no de otra, de dar unas razones, de dar tus motivos. Sabiendo que tienes razón, que siempre la has tenido. Ahora te piso, y desapareces, para siempre. Eso es. Para siempre. Para no volver. Amanecer siendo de noche. Irse a dormir con los pies fríos, con el corazón caliente, con el alma queriendo escapar a otro lugar. A otra cama. A otro cuerpo. Para fundirse. Y amanecer siendo de día, otra vez, a su lado. En cualquier lado, en cualquier cama. Una cama caliente, con una forma en el colchón que indique que ese es mi sitio. El sitio.

1 comentari:

  1. "Amanecer siendo de noche" PRECIOSO! me encanta. Aunque el texto por una parte lo vea triste, pero por otra no, porque si alguien que te hace daño desaparece para siempre es mucho mejor, más fácil para ti.
    Un beso !

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