divendres, 17 de setembre de 2010














Recuerdo que las primeras veces que te vi me hiciste sentir pequeña, vulnerable, insignificante. Pensé "nunca lo alcanzarás". Te sentabas detrás mío, o incluso a mi derecha. Alguna vez me atreví a sentarme a tu lado, o alguien te obligo a ti a sentarte al mío.

Recuerdo que una vez lloré. Recuerdo cuando podía reconocerte por el sonido de las ruedas por la calle, cuando sabía que al pasar por esa calle te vería.

Y ahora ya me hecho mayor. Y a ti te ha crecido pelo en el pecho y te has cortado el de la cabeza. Y aunque ahora piense "quizá lo alcanzarías" vale más la pena que siga esta (no) relación.

2 comentaris: