diumenge, 21 de novembre de 2010

La rabia y las miradas. El odio y el deseo.

Ya es demasiado tarde, o eso creo. Eso creo creer. Eso quiero que crean. No es como decir "soy demasiado orgullosa para todo esto", es decir "hasta aqui he llegado", "no me van a pisar, nunca más".

Experimentar el odio, la nostalgia y la compasión. La rabia por no verte reflejada en un fantasma del pasado, en uno que te daba rabia. ¿Para qué? Para nada. El dolor no sirvió ni como excarmiento, ni como señal de lo que no se debe hacer. CAMPEONA. No hay otro nombre. ESTUPENDA.

No saber si podré volver a mirarte a la cara para jugar contigo. Un mundo que se desmonta. Pieza a pieza, trozo a trozo. Sin pegamento. ADELANTE.

divendres, 19 de novembre de 2010





Ya no puedo escribir la verdad, duele. Ya no puedo intentar maquillar esas palabras para que suenen bien, para que no suenen camufladas, para que en ellas no se vea verdad. Para que en ellas no me vea yo. Buenos días, hoy, soy yo.

dimecres, 17 de novembre de 2010



















Aunque sé que no sabría darte una respuesta, me gustaría que a veces pronunciaras las palabras mágicas. Y con eso no me refiero a un gracias, o a un por favor. Hablo a esas cosas que van más allá de las palabras, de esas cosas que se ven con las miradas. Que matan, y que te hacen vivir, a la vez que te consumes lentamente. Como la luz al final de una fiesta.

Amanece, y alguien ha cambiado el guión de la película. Ayer nos acostamos muy tarde, cada uno en su cama. Y el suelo está vacío como de costumbre. La cama por hacer, por deshacer. ¿Y ahora qué?

Corten.

dimarts, 9 de novembre de 2010

Apareciste...
























Desesperado escribías rápido, sin sentido, sin coherencia alguna. Pero esperando entenderlo todo al llegar al final. Ni más ni menos, al final. Y al final, estabas allí, tachando lineas sin sentido, palabras que no quedaban bien, letras que podían doler, que dolía reconocerlas. Como yo, ni más ni menos. Pensé que quizá al llegar a casa escribirías sobre el hecho de haber estado escribiendo y borrando, seguirías escribiendo sobre la persona a la que le querías dar eso y seguramente no tendrás valor de dar. Así de simple.

...y me robaste el corazón!

diumenge, 7 de novembre de 2010














Esa sensación de que sabes que nada es lo que parece. Como cuando ves fotos viejas que odiabas y ves lo bonita que quedabas. Cuando ves que cuando vives en el presente vives en una continua distorsión.

Esas mariposas que se transforman cuando llegan al estomago, cuando se las lleva el agua para ser digeridas.

Vivir esperando a saber algo de alguien, a esperar una sonrisa, una mirada, un beso, un abrazo. Demasiado lejos queda ya todo eso, ni si quiera lo puedo recordar. Ni si quiera logro acceder a ese rincón de la memoria.

dimecres, 3 de novembre de 2010

Los dos sabemos que no estamos trabajando en ello. Sabemos que no es lo que queremos, sabemos que no es el momento, ni el lugar. Ni nada de eso.

Sonrisas. Sonrisas sin abrazos, abrazos sin besos. Besos con sonrisas. Con miradas. Con dulzura. Con esa dulzura. Con tu dulzura.

dimarts, 2 de novembre de 2010

this is real life.














El platonicismo mezclado con las feromonas del ambiente, de tu piel. El platonicismo mezclado con las buenas mañanas, con despertarse con una no sonrisa.

Despertarse con ganas de matar a alguien por ese olor que te atrae, que te embruja. El platonicismo esta vez no destruido por un olor. Pero si por una no palabra. Por una si sonrisa. Por un no nombre. Por un peinado. Por unos zapatos. Por un cuerpo que no cumple tus ideales. Tus ideas previas.

dilluns, 1 de novembre de 2010



















Cada casa es diferente, cada casa es especia. Especial a su manera.

Esa sensación de tener un pecho en el que apoyarse, de que la piel te transmita calor, de sentirte protegida. Ese techo que te cobija en ese momento, que no deja que te pase la lluvia, que te da la mano, que te da su abrigo.

Pintalo como quieras, llamalo como quieras. Pero está allí, sin saber que nombre ponerle. Sin darle una etiqueta, un tag. Sin darle los buenos días aunque si las buenas noches.