dimecres, 15 de desembre de 2010



















Esa sensación máxima de no poder aspirar a más, porque has llegado a la perfección, porque después de ese momento, ya no hay nada más. Nada que se le pueda parecer. Las notas que te fascinan como un niño descubriendo cosas nuevas. El golpe de un triangulo, el sonido de una bolsa rompiendo el aire. Voces aspiradas y voces en potencia. Yo y el mundo, y nadie más.

Las luces me sonríen, al igual que el universo. Mi piel que se estremece y hace que algo dentro de mí, de mi cabeza, y me haga sonreír.

dimecres, 8 de desembre de 2010



















Por decir sí, perdí al amor de mi vida.
Entropia.

dimarts, 7 de desembre de 2010



















¿Sabéis qué? Que estos son los únicos días al año en los que me permito estar mal, y que sin saber porqué, esta vez, ni me afecta. Lo bonito del caso es que ahora que ya no me afecta, aún me viene de gusto hablar de ello, y pensar en lo que podría haber sido.

Cuando las cosas no van como habíamos esperado, siempre vamos al pasado a buscar un "Y si..". Pero no está tan mal, es una manera de que las cosas no duelan, y de darte cuenta de que ahora alomejor dolería por otro lado.

Es curioso que la gente más cercana a ti, no sepa la realidad, que la sepa camuflada, que solo sepan lo que querían oír. Fue bonita la autocompasión, fue necesaría para que no existiera el dolor. Fue bonita la colcha en la que fuí a caer, aunque luego volviera a caer, pero almenos impediera que el golpe fuera fuerte. Que dolíera de verdad.

Pero ahora ya no haría un noches reversibles, no volvería a vivirlo sin dudar.

dimecres, 1 de desembre de 2010

















Ahora que lo que no era nuestro, no es de nadie, se hace extraño. En parte era solo mío, "era" solo algo en mi cabeza, un constructo hipotético. Un extraño paradigma que no podía ser falseable. Que no podía suponer una revolución.

Revoluciones internas, eso es. Un espiral que brilla en el interior, un espiral que sin darte cuenta llega al fin. Ese fin que es del mismo color que el principio, que tiene practicamente el mismo matiz pero quizá está más trabajado.

Podemos dejar como residuo empírico todo lo que he aprendido. El control, el hacer otras cosas para entretenerse y no pensar en ello. Quizá me pueda guardar alguna presión, algún suspiro, algún momento que en mi cabeza haya sido especial. Pero eso es todo, una suposición. Los deshechos de un constructo hipotético.